tu mirada linda como siempre resalta cada detalle de tu cara y como si fuera poco no dices nada.
pero dices todo lo necesario para aquietar mis pensamientos vagabundos.
en un nauseabundo respiro coloco una inquietud
pero tu sonrisa, ah, esa sonrisa.
te imagino desde un silencio, desde una ventana rota de mis pensamientos logro esbozar tu voz acallada, silenciada por la desinformación, el descontento de mi alma no saciada por tu cabello
es extraño no conocerte. de ni siquiera saber tu nombre
una vez soñé que te llamas Javiera...tiene un algo estable, con olor a jardín, con olor a casa.
el invierno se comporta implacable con mis manos, y para variar tu no estás para tomarmelas.
es un silencio, es una agonia, es lo insoportable de saber que me faltas.
una rotura de mente descascarada por la musica añejada.
mientras te sigo mirando, cierras tus ojos por el cosquilleo y jugueteo de mis manos en tus brazos desnudos.
rio feliz de saber que estas a mi lado en un momento crudo
tu voz, quisiera oirla en mis sueños y saciarme aunque sea placebamente de ella
mi ventana es golpeada por la lluvia y del viento vacio e ingrato que por lo menos debiera arrastrar tu canto. tan solo un esbozo, quisiera pronto saber de tu nombre y de tu voz pronunciádolo!
de saber que lo primero que podre recordar sera esa vez que pregunte por el, y tu, tan firme respondiendo.
con tus labios pintados, tu pelo largo pero con un peinado que resalta tu cuerpo, la forma de tus aros colgando por tus orejas de miel, tu vestido de una pieza y con un par de anillos en tus dedos,
otra vez me miras, directamente a mis ojos. me pongo nervioso, mis manos se ponen palidas y mi voz al reponder tu pregunta tartamudea a la vez que me sonrojo. tu ries otra vez, sabiendo que he caido en tu trampa, en tu juego. tu risa me agrada, me tranquiliza, pero tus ojos no se apartan de los mios y no logro hacer el quiebre para escapar de mi rojo rostro. tus manos tibias, me toman las mias y me obligas a responder o a preguntar. hasta que finalmente me repongo del impacto de mirarte y vuelvo a mis cabales. te pregunto melancolicamente, donde estuviste, que hacias mientras mi voz nocturna gritaba por conocerte, de que cada silencio me recuerda que tu no estas, o que te olvidé, que extraño tus ojos, de tu juego que solo tu sabes jugar y mi juego es caer en el tuyo, porque me agrada, porque me gustas o porque simplemente eres como una manzana en verano.
el collar en tu cuello comienza a sonar, rompiendo el silencio de mi respuesta sin contenido, te pelo se suelta pues la silla se quedo con el pinche que afirmaba tu peinado, tu respiración y tu mirada toma otro calor,te hace ver más hermosa y sin decir nada me besas. te acercas graciosamente sobre mis espaldas, como si un camino estuviera echo para llegar a mi boca, un camino precioso e ingenioso. tu mirada, tu voz y tus manos, nuevamente me hacen dormir para despertar y finalmente recordar que solo es un sueño, que en verdad no vi tu cara, ni escuche tu voz y que tu nombre solo fue una invención de mi mente vacía y traidora. solo tengo la sensación de que te conozco, de que te vi, de esa sensación de como uno se encuentra con alguien que es conocido, pero que al saludar, mira como diciendo, loco tonto, te equivocaste...otra vez.