jueves

a salo

se acaba un punto de mi vida. algo que mientras existia no importaba
pero ahora que ya no esta? que me pasa por dentro?
una empresa como cualquiera. pero la unica de la que realmente me importo
salo no era una empresa comercial mas
yo corria por comprar un sobre para llenar un espacio vacio
cambie laminas con gente que no conocia en el metro pudiendo completar algunos albumnes
y ahora que?
una parte de mi infancia fue groseramente lapidada
un recuerdo que ya no podre compartir con nadie, mrs Jones!
me siento triste por eso. me baña una ligera nostalgia que me hace llorar por dentro
si, tal vez era una empresa que me sacó varias monedas de mi escasa finanza
pero sin duda alguna me hizo sentir un niño
mi primer album de los super campeones, en el que pegaba las laminas repetidas pues no sabia que se podian cambiar.
quizas unas de las primeras enseñanzas de mi padre fue esta: ¿por que no cambias las laminas repetidas? enseñanza que se transmitió para toda mi vida.
vueltos de pan, de la calle, de los bolsillos de mi papa, debajo de las camas, de los sillones, del pocillo de los vueltos e imprevistos, fuera una moneda de $5 o de $10, dia a dia y semana a semana las juntaba. mi primera alcancia para cumplir mi objetivo.
una muestra de paciencia y de envidia por aquellos que tenian lo que yo necesitaba, que no intercambiaban para que no les llevaran la ventaja.
quien tiene más laminas, de las cuales muchas se las llevaron mis profesores que mas tarde sus hijos perdian en el clasico golpeteo en el suelo, una mesa o en el "basurero tapado''.
laminas que acompañaron mis esperas para que me vinieran a buscar.
en fin.
una empresa que se adueño de nuestras finanzas y nosotros nos dejamos pues la retribucion era mutua.
cuanto dinero
cuanto tiempo
cuanto deseo
es que eso es lo que nadie entiende, el deseo, el anhelo de tener algo completado, de semanas y meses e incluso años de impaciencia por ver el album completo. algo que llamo: "emoción invertida".

una pena quizas hipócrita, pues ahora que no existe lo valoro.
pero me duele no por el hecho de que la empresa quebrara
sino por lo que el nombre representaba a mi vida infantil
el apego a un nombre invisible y a un castillo que finalmente sucumbio al olvido de mis tardes.
a el olvido de dejar de ser niño